Alimentacion en la diabetes

En la DM1 es importante mantener unos hábitos regulares en la alimentación y realizar una dieta equilibrada que permitirá tener un mejor control de la enfermedad.

Lo ideal sería realizar hasta seis prisas diarias evitando intervalos de ayunas superiores a las cuatro horas durante el día, e intentando realizarlas siempre a la misma hora para evitar cambios bruscos en la glucemia. Es importante vigilar que los niños hagan una comida a media mañana ya media tarde, ya que es cuando la insulina administrada hará un mayor efecto y el azúcar puede disminuir demasiado, causando una hipoglucemia.

Los niños que sufren DM1 deben saber cuántos carbohidratos consumen en cada comida para determinar la dosis de insulina necesaria. Por eso es importante conocer el índice glucémico y el concepto de ración.

El índice glucémico indica la capacidad de un alimento de aumentar la glucemia. Los alimentos con un índice glucémico más bajo son los más aconsejables (legumbres, verduras, pasta).

Hidratos de carbono simples: Son de absorción rápida, y aumentan rápidamente la glucemia. Son la glucosa, la fructosa, la lactosa y la sacarosa que encontramos en frutas, miel, leche y azúcar de mesa.

Si se acompañan de fibra, grasa o proteínas, se absorben más lentamente.

Hidratos de carbono complejos: Son de absorción lenta. Incluye el glucógeno, el almidón (que se encuentra en vegetales, cereales, legumbres y tubérculos), y la fibra, siendo esta última no digerible.

El concepto de ración relaciona un alimento con su contenido en carbohidratos.

Una ración equivale a 10 gramos de hidratos de carbono, y hay que conocer qué peso de cada alimento corresponde a una ración. Se consideran alimentos o bebidas libres, aquellos que contienen menos de 20 calorías y 5 gramos de carbohidratos por ración.