Ejercicio físico y diabetes

El ejercicio es importante para los niños con diabetes ya que los ayuda a controlar la enfermedad, por lo tanto no se deben excluir de las actividades deportivas, aunque es necesario llevar un control. El ejercicio aumenta el riesgo de hipoglucemia, durante la práctica y hasta 18 horas después, sobre todo en los ejercicios intensos no habituales, ya que aumenta la sensibilidad a la insulina. Por este hecho es necesario que el niño controle su glucemia y siga unas normas generales a la hora de practicar ejercicio.

El ejercicio muy intenso de larga duración puede hacer subir momentáneamente la glucemia, pero luego, por el aumento de la sensibilidad a la insulina, tiende a bajar y por tanto no es necesario ningún suplemento de insulina en estas situaciones.
Es importante que tanto el niño como la familia sepan previamente los horarios en los que se practicará ejercicio para poder planificar bien el tratamiento. En caso de un ejercicio no habitual o no previsto, y de no poder hacer un control de la glucemia, hay tomar algún alimento para prevenir una posible hipoglucemia. Los profesores y entrenadores deben conocer cómo puede repercutir el ejercicio sobre la glucemia, y estimular al niño para que se la controle antes. También deben asegurarse de que haya una fuente de azúcar accesible (para actuar en caso de hipoglucemia).